Técnicas para vencer el miedo – PARTE II –

Un aspecto fundamental para vencer el miedo, es la práctica.

Por medio de ella fomentarás la creencia en ti mismo, te darás cuenta de que sí puedes y te irás soltando poco a poco a la medida que ensayes una y otra vez tu entrevista. Infórmate sobre todos los aspectos de la empresa y estudia a fondo el perfil que buscan en el candidato para estar preparado y anticipar las posibles preguntas que te realicen.

Prepárate a conciencia, evalúa tu actitud frente al entrevistador, estudia como es tu lenguaje corporal, elige el vestuario adecuado, tómate el tiempo para detallar las preguntas que puedes hacer y lo que harás al culminar esta entrevista, como idear una frase para cerrar la conversación al despedirte y así, quedar en la memoria de esta persona.

Recuerda que no solo tú eres una opción para ellos, sino que ellos son también tu opción.

Tienes todo el derecho de desestimarlos si consideras que no estar al nivel de tus prioridades, si buscas seguir creciendo en el ámbito laboral debes de tener claro el tipo de empresa que necesitas para lograr tus metas, de lo contrario estarás atrapado en un cargo que no te favorece y te volverás perezoso con el tiempo, te limitará en todos los sentidos y habrás perdido tiempo valioso de tu vida. Cuando entiendas este punto, no estarás tan nervioso y podrás controlar tus miedos, ya que tendrás claro cuánto vales, que ofreces y lo que mereces recibir en cuanto a remuneración se trata, estarás en otra perspectiva muy distinta a las de tus compañeros y les mostrarás seguridad ante todo, recordando siempre la humildad, el hecho de estar consciente en cuanto valemos y lo que merecemos no significa ser intolerantes, egocéntricos o con una actitud prepotente.

Elabora por lo menos tres preguntas claves para realizar al entrevistador y te ayuden a determinar si debes de aceptar o no la propuesta de trabajo, te aconsejamos ser educado y cordial en todo momento, permite que el entrevistador hable libremente sin interrupciones, espera pacientemente tu turno para participar, no te cruces ni de brazos ni de piernas, míralo a los ojos en todo momento y relájate, disfruta del momento y sé consiente de todos tus movimientos para mejorar tu destreza en una próxima entrevista.